14 agosto, 2009

CADA VEZ MAS VOCES

La formula secreta de la crispación (II)
Hay cosas con las que no se puede jugar. Y una fundamental es el estado de derecho. Lo que distingue a una democracia parlamentaria de un sistema autoritario y de una dictadura es la falta de seguridad jurídica propia de un estado de derecho. Quienes afirman que España es un estado policial no sólo están diciendo un disparate desde el punto de vista legal y jurídico, sino que adoptan una actitud política propia de un partido antisistema.

La primera consideración es conceptual. Un estado de derecho, con treinta años de funcionamiento, no admite la posibilidad teórica y práctica de que puedan realizarse conductas como las que el PP denuncian. Significaría la colaboración cómplice de cientos de personas, funcionarios públicos, jueces, policías, fiscales…. Todos ellos han condenado las declaraciones y las actitudes del PP.

Las propias instituciones del estado de derecho, la separación de poderes, las vías de defensa legal de cualquier derecho fundamental vulnerado, hace que sea metafísicamente imposible unas prácticas como las que con tanta irresponsabilidad se empeña en denunciar sin pruebas el PP.
En cualquier otro país europeo, en cualquier otra democracia parlamentaria, una conducta como la del PP le situaría extra muros del juego de partidos, sumido en la soledad de los partidos que están fuera del sistema democrático, aislado por la prensa y apestado por la sociedad. En España sólo es posible la conducta del PP por la cobertura mediática y por un fenómeno sociológico de costumbre en aceptar conductas mórbidas que a fuerza de repetirse han adquirido de hecho, que no de derecho, la virtualidad de parecer democráticas. No lo son , pero el soporte mediático de los medios conservadores producen un efecto de espejismo que sitúa la aberración política de forma respetable.
En España conviene recordar que el conjunto, todos y cada uno de los partidos parlamentarios, incluso los más radicales como Ezquerra, aceptan la clasificación de España como un estado de derecho. Solamente algunos partidos extraparlamentarios y minoritarios, movimientos de okupas y otras minorías radicalizadas junto a Batasuna y ETA se atreven a hacer una formulación como la que hace el PP.

¿Por qué se sitúa el PP en condición de partido antisistema? En primer lugar es una huída hacia adelanta porque sin duda conoce que la investigación del caso Gürtel y otros escándalos de corrupción que se han producido dentro de su partido tiene todavía mucho recorrido. En vez de aceptar sus propias responsabilidades, genera una denuncia imposible, desproporcionada y absurda que por todas esas condiciones es imposible de rebatir porque su falta de concreción la hace invisible, excepto para los fanáticos incondicionales que no son incapaces de reconocer el disparate.

En segundo lugar prepara el terreno para la gran confrontación institucional del otoño en la que esperan que la situación económica ahogue al Gobierno.
Una salida que sin duda está al alcance de la mano es un pacto entre todos los partidos del arco parlamentario para dejar en evidencia la falacia, la irresponsabilidad y las pretensiones del PP. Una denuncia que determine que le PP se ha situado al margen del sistema democrático en una conspiración parecida a la que llevó a cabo el 11-M. Habría que considerar que el hecho de que al PP le haya salido gratis su papel en la conspiración del 11-M le ha inducido a repetir una locura por suponer que ahora tampoco pagará peaje.

La democracia española debiera rearmarse con un apolítica de exigencia de mínimos para permanecer dentro del sistema. Hay conductas que en España, dentro de los medios de comunicación y de los partidos, no deben ser admitidas y hay que establecer una cuarentena para quienes procedan de esa forma.No es casual que la tesis del PP –España con el PSOE es un estado policial- sea una copia calcada de las denuncias tradicionales de ETA. ¿Es conciente Mariano Rajoy que con su actitud le da la razón a ETA? Que él saque sus propias consecuencias (Continuará)

Carlos Carnicero es periodista y analista político

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Hombre, Carlos Carnicero, el carlistón converso dando lecciones de ética que es como Adolf Hitler enseñando a respetar lo Derechos Humanos!

Cada vez degeneráis más... pero a una velocidad que no sería asimilable ni por alguien intelectualmente tan planetario como Pajín.

¡Hala... a seguir haciéndo méritos!

Anónimo dijo...

¡¡¡Cambiar a la rata albina de El Plural por uno de sus lacayos más serviles y rastreros es todo un progreso!!!

¡Ánimo que dos más como ésta y os pone Roures de becarios!

Y, si no, siempre os quedará Gara, el decadente imperio prisaico, o cualquier panfleto que sólo requiera elevadas dosis de sectarismo y ningún rigor intelectual ni capacidad argumentativa.

Anónimo dijo...

¿Es cierto que a Illera le quedan menos de tres telediarios o es sólo un rumor?


Saludos