25 febrero, 2009

NO A LA CADENA PERPETUA

No quiero ser cómplice del sentimiento de venganza de ninguna persona.
Hoy, que no soy madre o padre de ninguna victima, ni de ningún agresor, y desde la libertad que me da el razonamiento incondicional, considero que la pena de cadena perpetua no sirve para conseguir una sociedad mejor –y ejemplos tenemos muchos-. Solo serviría para resarcir, un poco, la rabia y el dolor que los familiares de las victimas llevan en su interior.

Todas aquellas personas que piden cadena perpetua desde la posición de la victima, deben hacer el ejercicio de situarse en el lugar de los padres, hermanos, abuelos, tíos…. del agresor, y decidir, si quieren que se imponga esa pena a sus propios hijos. Posiblemente en esta segunda situación, lo que se pediría son las garantías policiales y judiciales que asisten a los detenidos y a las que tienen derecho.

De todos modos, ¿porque se llama cadena perpetua, cuando se esta pensando en la pena de muerte?.

Lo dije y lo repito, no quiero participar en ninguna venganza, pero tampoco quiero que mi país lo haga por mí.

3 comentarios:

Félix Soria dijo...

Convendría introducir un matiz en este debate. Prácticamente en ningún Estado de Derecho se aplica al pie de la letra la perpetudidad. Por lo general, los condenados a penas a pepetuidad son sometidos a valoración cuando cumplen 60, 65 o 70 años de edad (en función también del tiempo que llevan encarcelados) y, salvo excepciones, al reo se le concede la libertad vigilada.
Si la prisión a perpetuidad se regula previendo esas revisiones por razón de edad, personalmente estoy de acuerdo con modificar el código y en cierto tipo de delitos (sobre aquellos cuyas víctimas son menores) creo que sí habría que contemplar ese tipo de condenas.
Saludos.

Dyetro dijo...

Doy por hecho, que si se trata de un familiar allegado el preso (hijo por ejemplo), también lo apoyarías. Me parece bien. Ser coherente en cualquier circunstancia es importante. Ya sabes que cuando nos tocan lo que es nuestro respondemos de diferente manera. Solo vemos la maldad en el vecino y nunca en nosotros. Yo con las leyes que tenemos creo que basta y nos sobra en muchos de los casos. Lo de Marta es la misma situación que sufren cientos de mujeres en nuestro país. No hay diferencia con el marido que mata a su mujer o a sus hijos. Solo habría que tratar a la violencia de género igual que al terrorismo, pues terroristas son. Respecto a las revisiones de condena a los 60 o 65 años, eso pasa en EEUU y así les va, una de las sociedades con mayor índice de delincuencia, especialmente en asesinatos. En Europa es distinto, las revisiones se hacen alrededor de los 25 años de condena y ninguno pasa de los treinta. Ahí tenemos el ejemplo de Chistian Klar uno de los últimos terroristas de la Baader-Meinhof alemana, que ha salido a la calle en diciembre, después de cumplir veintiséis años de prisión y de tener varias cadenas perpetuas por varios asesinatos. En definitiva, ser coherentes con nuestras ideas, aunque sean nuestros seres queridos los que las sufran, me parece perfecto.
Saludos

Anónimo dijo...

El Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil busca el cadáver de una mujer de 26años, desaparecida desde el 11 de febrero, después de que el presunto autor confesase el homicidio y que arrojó el cuerpo al río Avia, en el municipio de Leiro (Ourense).

Otro caso parecido al de la sevillana Marta y sin repersucion mediatica